BIBLIOTECA MONTESSORI
Amamos muchas cosas del ambiente Montessori, pero una de las que más nos entusiasma es su afán porque los peques sean autónomos, puedan moverse con seguridad, soltura y tomar sus propias decisiones. Nosotros, los adultos, nos convertimos en los facilitadores de maravillosas experiencias donde ellos son los protagonistas, sobre todo al momento de la lectura…
Ya tenemos algunos libros, algunos nos los regalaron,
otros son los que descubrimos. ¿Cómo los acomodamos y exhibimos? Tener un pilón
de libros puede parecer muy funcional y que ocupa muy poco espacio, pero si lo
pensamos desde la mirada de los chicos y chicas, más que estar frente a una
pila de aventuras estamos frente a una montaña de libros que amenaza con
caérsenos sobre la cabeza… por lo tanto siempre la mejor opción es la más
segura: los estantes en la pared y a la altura de los peques les brindarán
seguridad y autonomía, ya que ellos pueden elegir y tomar los libros que deseen
sin riesgos. Y a nosotros los adultos, nos brinda funcionalidad ya que nos
ahorra mucho espacio.
A medida que van creciendo podemos ir incorporando más
estantes, sobre todo en la parte superior, donde podemos ubicar los libros que
quizás ya no se leen tanto… un tip fundamental es rotar los libros, incorporar
nuevos para que siempre tengan una aventura al alcance de la mano.
Lentamente la biblioteca de nuestro peque va tomando
forma, sus libros favoritos podemos ubicarlos
en el espacio de más abajo, donde tienen más fácil acceso. En el del medio, a
la altura de su mirada, las novedades… Ordenar juntos los libros, buscar
nuevos, redescubrir viejos se vuelve así una experiencia maravillosa, esas de
las que los peques se apropian y a nosotros nos llenan de placer.




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